sábado, 31 de mayo de 2014

ASCENSO EN LA POLITICA

En 1920 Hitler pasó a ser el jefe de propaganda del partido. El 24 de febrero celebró su principal reunión de importancia, con seis mil asistentes. Para hacer pública la reunión, envió dos camiones de partidarios del Partido con esvásticas. Fue la primera aparición de este símbolo que más tarde representaría al nacionalsocialismo. Este mismo año el partido pasó a llamarse partido nacional socialista de los obreros alemanes (N.S.D.A.P). También ese año Hitler creó con veteranos de guerra las S.A cuya función en un principio era la de mantener el orden en el partido aunque al poco tiempo comenzaron a agredir a miembros de partidos opositores y a judíos. También este año Hitler toma como emblema la esvástica y adopta el saludo romano.


Ya a principios de 1921, Hitler era considerado un gran orador, hablando frente a muchedumbres cada vez más grandes. Ganó notoriedad fuera del partido por sus discursos polémicos, atacando el Tratado de Versalles, y a grupos rivales (sobre todo marxistas y judíos). Ese año, Hitler personalmente lideró a los camisas pardas contra una reunión de federalistas bávaros. Aunque Hitler pasó tres meses en la cárcel por la paliza que sus hombres propinaron a los federalistas, al salir no mostró arrepentimiento alguno; por el contrario, estaba más resuelto a emplear la fuerza contra sus adversarios:


En el futuro, el movimiento nacionalsocialista evitará rudamente, si es necesario con la fuerza, las reuniones o discursos que puedan distraer la mente de nuestros compatriotas.
Para el verano de 1921 Hitler era además del mejor orador del partido el líder del mismo. Sin embargo los fundadores del partido se manifestaron en contra de la actitud dictatorial de Hitler, Drexler, fundador del partido escribió una carta en el periódico a lo que Hitler respondió con una demanda legal en su contra, por lo que Drexler se tuvo que retractar y acabó por retirarse del partido. De esta forma Hitler se convirtió en el líder indiscutible del partido.

En estos años Hitler conoció a Rudolf Hess, Hermann Göring, a Ernst Hanfstaengl y Alfred Rosenberg, quienes lo introdujeron a círculos sociales más altos, de los cuales pudo obtener generosas donaciones para el naciente partido.



                                                          Rudolf Hess

miércoles, 28 de mayo de 2014

PUTSCH DE MUNICH

En estos años Hitler conoció a Rudolf Hess, Hermann Göring, a Ernst Hanfstaengl y Alfred Rosenberg, quienes lo introdujeron a círculos sociales más altos, de los cuales pudo obtener generosas donaciones para el naciente partido.

El crecimiento del partido hizo pensar a Hitler en una forma de hacerse con el poder nacional.
En Enero de 1923 tras haberse retrasado Alemania en su pago a Francia esta procedió a la ocupación de la región industrial del Rhur. Esto fue un golpe para la economía germana. Entonces el débil gobierno llamó a la resistencia no violenta contra Francia. Al no dar resultado esta medida el gobierno la canceló y reanudó los pagos a Francia, esto causó que tanto nacionalistas como comunistas protestaran ante esa medida en contra del pueblo alemán.   Por lo que declaró el estado de emergencia ese mismo día. De esta manera, el comandante del Ejército, General Hans Von Seeck, se convirtió en la principal autoridad de la República. Hitler vio este período de inestabilidad política como la oportunidad para realizar su propia versión de la "marcha sobre Roma".
No obstante, el tradicionalmente autónomo estado bávaro no estaba dispuesto a aceptar la autoridad central del General von Seeckt. Ese mismo día, el gobierno regional proclamó su propio estado de emergencia y colocó a Gustav Von Kahr al mando de Baviera.
El 8 de Noviembre de 1923, Hitler y los camisas Pardas irrumpieron en una cervecería donde se estaba celebrando una reunión liderada por Kahr,  Hitler proclamó una revolución y anunció sus intenciones de formar un nuevo gobierno, junto a Ludendorff. Hitler pidió ayuda a Kahr que fingió ayudar a Hitler, pero en realidad escapó y retomó el control regional.
Al amanecer del 9 de noviembre, el Ejército y la policía bávara estaban tomando posiciones contra los golpistas; Ernst Röhm y sus tropas nazis se encontraban rodeados en el Ministerio de Guerra bávaro, y Hitler decidió marchar junto con Ludendorff para liberarlos. El anciano comandante alemán había convencido a Hitler de que los soldados y la policía no dispararían contra él, y que se unirían a su causa. No obstante, la policía no se replegó ante Ludendorff y se inició un tiroteo. Dieciséis miembros del NSDAP murieron durante la refriega.

Hitler se escondió en la casa de Ernst Hanfstaengl, y pensó en el suicidio. Fue arrestado dos días después, acusado de alta traición. Alfred Rosenberg se convirtió temporalmente en el líder del partido.
Su juicio atrajo mucha atención, el juicio comenzó el 26 de febrero de 1924, durante el juicio Hitler tuvo muchísimo tiempo para hablar, asumió toda la responsabilidad pero negó que se tratase de un crimen:
Solamente yo cargo la responsabilidad. Pero no soy un criminal por eso. Si hoy me presento aquí como un revolucionario, es como un revolucionario en contra de la revolución. No existe la alta traición contra los traidores de 1918.

El 1de Abril de 1924Hitler fue sentenciado a 5 años de prisión de los cuales solo cumplió 9 gracias a una amnistía a presos políticos.

martes, 20 de mayo de 2014

MEIN KAMPF


Durante su estancia en prisión Hitler redactó el Mein Kampf (mi lucha). El mein kampf era una exposición ordenada de las ideas nacional socialistas y al mismo una autobiografía de Adolf Hitler.
. En la actualidad el Mein Kampf está censurado en la mayoría de los países.

lunes, 19 de mayo de 2014

REORGANIZACIÓN DEL PARTIDO

A la salida de prisión Hitler se encontró con que el partido había llegado a su punto más bajo, tanto el partido como sus órganos mediáticos habían sido prohibidos.
El apoyo popular al partido había disminuido. Al presentarse a las elecciones parlamentarias como movimiento de libertad nacionalsocialista habían perdido la mitad de sus votantes. Hitler tuvo una reunión en la que habló con el primer ministro para la legalización del partido y de sus medios de comunicación. El primer ministro aceptó la propuesta a cambio de una promesa de buena conducta.
Aunque Hitler seguía siendo un autoritario, sus promesas de apegarse a la Constitución eran parcialmente ciertas. Sin embargo, el futuro dictador no había cambiado su ideología, sino más su estrategia. Habiendo fracasado en derrocar a la República con un golpe de Estado, ahora perseguía la "estrategia de la legalidad".
El 27 de febrero de 1925, Hitler realizó su primer discurso desde su arresto en 1923, aunque la mayoría de sus hombres de confianza faltaban: Rosenberg, Röhm, Strasser y Ludendorff no asistieron, Eckart había muerto, y Göring estaba exiliado. Sin embargo, Hitler dejó claro que no pensaba compartir el liderazgo con alguien más. Aunque Hitler no se pudo contener y volvió a insultar a judíos y marxistas. Esto le costó estar dos años sin derecho a dar un discurso publico.
Sin poder utilizar sus dones de oratoria, Hitler empezó entonces a trabajar como propagandista y organizador. Fue en estos años que organizó el Partido Nazi a nivel nacional, y empezó a crear agrupaciones de todo tipo dentro del mismo. Pronto se crearon las Juventudes Hitlerianas y la Liga de Muchachas Alemanas, y se establecieron organizaciones en Austria, Checoslovaquia, el Sarre y la Ciudad Libre de Danzig. Se establecieron las SS como una subdivisión de las SA; sus miembros debían realizar un juramento de lealtad especial hacia Hitler y pronto se distinguieron por ser más confiables que los rudos "camisas pardas". Hitler se colocó a la cabeza de la jerarquía nazi, bajo el título de "Supremo Líder del Partido y de las SA, Presidente de la Organización Nacionalsocialista Alemana de los Trabajadores". Además, creó al "Directorado del Reich", compuesto por los principales jerarcas nazis.

Decidido a convertir a su partido en una fuerza nacional relevante, Hitler llamó a Gregor Strasser y le propuso la organización del movimiento en el norte de Alemania. La personalidad de Strasser competía con la de Hitler, y la idea de trabajar con independencia en Prusia, Sajonia, Hanóver y la Renania le agradó, por lo que se dedicó a esta tarea junto con su hermano Otto Strasser y un joven secretario llamado Joseph Goebbels. Sin embargo, la personalidad independiente de Strasser y su firme creencia en el elemento socialista del programa nacionalsocialista le ganaron la animosidad de Hitler; en poco tiempo, Strasser se convertiría en la amenaza más seria al liderazgo del último, y esto eventualmente le costaría la vida.


jueves, 15 de mayo de 2014

ESTABLECIMIENTO DE LA DICTADURA

Hitler con su ascenso al poder, estaba lejos de encontrarse en una situación segura, las fuerzas que habían motivado la renuncia de los tres últimos cancilleres seguían vigentes, y por lo tanto Hitler tenía que lidiar con el Presidente Hindenburg, quien a su vez era respaldado por el ejército y por su propio gabinete de ministros, donde los nazis eran minoría.



Además, en el Partido Nazi estaban presentes las expectativas de 4 millones de camisas pardas, que estaban liderados por Ernst Röhm. También se encontraban las fuerzas políticas opositoras en el Parlamento, que eran: socialdemócratas y comunistas, que controlaban diversos gobiernos regionales; aunque, a pesar de su adversión por el nazismo, jamás fueron capaces de aproximarse entre sí para formar un frente común contra este.




El incendio de Reichstag

Hitler tenía solo el 34% del Parlamento bajo su poder, tenía que recurrir a Hindenburg, también conocido como el "Anciano Caballero", para lograr aprobar sus leyes. El vicecanciller, que gozaba con el apoyo de Hindenburg, subestimó a Hitler. Estaba seguro que en dos meses habrían arrinconado tanto a Hitler que se pondría a chillar, pero lo subestimó.

Hitler ocultó inicialmente sus planes revolucionarios, evitó en lo posible alarmar al ciudadano común. Sin embargo, de inmediato empezó a trabajar para adquirir más poder; después de sabotear las conversaciones con el Partido del Centro, Hitler informó a su gabinete que eran necesarias nuevas elecciones. Ante las protestas del vicecanciller, Hitler le calmó asegurándole que no cambiaría la composición del gabinete sin importar el resultado. En la campaña de las elecciones parlamentarias del 5 de marzo. Además, contó con el apoyo de un importante grupo de industriales quienes, donaron tres millones de marcos de la época para la causa nazi. Adicionalmente, días antes, Hitler había tenido una cena con diversos líderes del ejército, los resultados fueron mixtos, pocos altos oficiales tenían sentimientos democráticos y eran muchos los que deseaban una dictadura militar, pero desconfiaban de los nazis.

No contento con contar con muchos recursos para hacer campaña, Hitler empezó a colocar trabas a los partidos de oposición. Hitler impuso restricciones a los mítines políticos y restricciones a la prensa. Al poco tiempo, la policía prusiana con la ayuda de las "camisas pardas" empezó a disolver las concentraciones opositoras; sólo los opositores más ilusos acudían a la policía cuando eran hostigados por los nazis. Muy pronto, otros siete gobiernos regionales de estados más pequeños fueron usurpados por los nazis, que establecieron autoridades paralelas. 

Las elecciones estaban ya muy cerca, quedaba una semana, cuando se incendió el edificio del Reichstag. Hitler salió muy beneficiado de esta acción, ya que la policía encontró a un comunista en la escena del crimen, y el Partido Nazi aprovechó para decir que los comunistas estaban planeando ejecutar un golpe de Estado. 


En el llamado Decreto del incendio de Reichstag, acababa con todos los derechos que suele defender las naciones democráticas,: la libertad de expresión; el respeto a la propiedad privada; la libertad de prensa; la inviolabilidad del domicilio, así como la libertad de reunión y de asociación. Con estos poderes, la persecución nazi se intensificó, los dirigentes comunistas fueron arrestados y enviados a campos de concentración; además, desde los medios del Estado se inició una campaña de alerta contra el "terror comunista", tratando de convencer al ciudadano alemán de que, a menos que no votasen por los nazis, el país entraría en una guerra civil. Por otro lado, Hitler moderó su discurso, aseguró que sólo necesitaba cuatro años en el poder.

Tras las elecciones, Hitler controlaba ahora la mitad del Parlamento; pero para poder llevar a cabo su revolución nacional, el Canciller demandaba dos tercios de los escaños. Para solucionar esto, y haciendo uso del decreto del incendio del Reichstag, fueron arrestados todos los diputados comunistas y unos pocos socialdemócratas desafortunados, pasando por alto la inmunidad parlamentaria que gozaban.


Por último, Hitler tomaba todos los poderes del Poder Legislativo, y ganaba la capacidad de decretar leyes que "podían desviarse de la Constitución". De esta manera, el Reichstag alemán sucumbía voluntariamente ante el Canciller, adquiriendo un estado de impotencia total que mantendría hasta la post-guerra.


miércoles, 14 de mayo de 2014

TERCER REICH

Hitler ya tenía todo el poder que necesitaba, llegó a obtener el apoyo y convencer a la mayoría de los alemanes de que él era su salvador de la economía ante de la depresión, del comunismo, el «judeo-bolchevismo», y el Tratado de Versalles, junto con otras minorías «indeseables». 


Hitler estuvo a cargo de una de las mayores expansiones de la producción industrial y la mejora civil como nunca se había visto en Alemania, en su mayoría sobre la base de la deuda de flotación y el rearme. Durante un discurso de la Organización de las Mujeres Nacional Socialistas en septiembre de 1934, Adolf Hitler argumentó que para la mujer alemana su mundo era «su marido, su familia, sus hijos, y su casa».
Esta política fue reforzada al instaurar la Cruz de Honor de la Madre Alemana, junto con incentivos económicos para la mujer que tuviera cuatro o más hijos. La tasa de desempleo se redujo sustancialmente, en su mayoría a través de la producción de armas, construcciones de obras civiles y el envío de la mujer a casa, para que los hombres pudieran ocupar sus puestos de trabajo. En vista de esto, se llegó a afirmar que la economía alemana logró emplear a todos, al menos según la propaganda de la época. Gran parte del financiamiento para la reconstrucción y el rearme vino de la manipulación de la moneda.
En 1936, Berlín fue sede de los Juegos Olímpicos de verano, que fueron inaugurados y dirigidos por Hitler como una forma de demostrar la superioridad aria alemana sobre todas las demás razas. Olympia, la película sobre los juegos y otras películas documentales de propaganda para el partido nazi fueron dirigidas por la cineasta personal de Hitler.


Aunque Hitler hizo planes para una red de ferrocarriles de amplio calibre estos fueron cancelados tras el inicio de la II Guerra Mundial. De haber sido construido el ferrocarril, su calibre habría sido de tres metros, siendo incluso más amplio que el ferrocarril Great Western de Gran Bretaña.



Hitler también contribuyó al diseño de un automóvil accesible y práctico para el pueblo, automóvil que más tarde se convertiría en el Volkswagen, cuyo diseño y construcción le fue encomendado al ingeniero Ferdinand Porsche. La producción de este también fue aplazada a causa de la guerra.


Hitler consideró a la antigua Esparta como el primer estado nacional socialista, y alabó su tratamiento eugenésico de los niños deformes.

lunes, 5 de mayo de 2014

TRIUNFOS (2ª GUERRA MUNDIAL)

El 12 de marzo de 1938, Hitler presionó a Austria para la unificación con Alemania (el Anschluss) e hizo una entrada triunfal en Viena el 14 de marzo. A ello le siguió la intensificación de la Crisis de los Sudetes, en la zona de habla alemana de Checoslovaquia conocida como Sudetes; Esto condujo al Acuerdo de Múnich de septiembre de 1938, que autorizó a la anexión y ocupación militar inmediata de estos distritos por parte de Alemania. Como resultado de la cumbre, la revista TIME proclamó a Hitler Hombre del Año de 1938. El Primer Ministro británico, Neville Chamberlain, saludó este acuerdo como la «paz en nuestro tiempo», pero al dar forma a las exigencias militares de Hitler, Gran Bretaña Y Francia también abandonaron Checoslovaquia a Hitler. Hitler ordenó al ejército alemán entrar en Praga el 15 de marzo de 1939, tomando el Castillo de Praga y de Bohemia y proclamando un protectorado alemán en Moravia.
Tras ello, Hitler eleva quejas relativas a la Ciudad libre de Dánzig y el corredor polaco (la Crisis de Danzig), que fue cedida por Alemania en virtud del Tratado de Versalles. Gran Bretaña no había podido llegar a un acuerdo con la Unión Soviética para una alianza contra Alemania, y, el 23 de agosto de 1939, Hitler firma a un pacto secreto de no agresión (el Pacto Molotov-Ribbentrop) con Stalin en el que se acordó la probable partición de Polonia entre la Unión Soviética y la Alemania nazi. El 1 de septiembre, Alemania invadió Polonia. Después de haber garantizado la asistencia a Polonia, Gran Bretaña y Francia declaran la guerra a Alemania el 3 de septiembre, pero no actúan de inmediato. No mucho después de esto, el 17 de septiembre, las fuerzas soviéticas invadieron Polonia oriental.
Durante esta guerra, Hitler reconstruye sus fuerzas. En abril de 1940, ordena a las fuerzas alemanas a marchar sobre Dinamarca y Noruega. En mayo de 1940, Hitler ordena a sus fuerzas atacar Francia, la conquista de los Países Bajos, Luxemburgo y Bélgica. Francia se rindió el 22 de junio de 1940. Esta serie de victorias persuaden a su principal aliado, Benito Mussolini de Italia, para unirse a la guerra al lado de Hitler en mayo de 1940.


Gran Bretaña, cuyas fuerzas habían derrotado en Francia a los evacuados de la ciudad costera de Dunkerque, continuaron luchando junto a las fuerzas canadienses en la batalla del Atlántico. Después de sus gestiones en pro de la paz sistemáticamente rechazadas por el Gobierno británico, ahora conducido por Winston Churchill, Hitler ordena los bombardeos sobre las Islas Británicas, dando lugar a la Batalla de Gran Bretaña, un preludio de la ya prevista invasión alemana. Los ataques comenzaron a golpear por las bases de la Real Fuerza Aérea y la protección de las estaciones de radar sudeste de Inglaterra. Sin embargo, la Luftwaffe no derrota a la Real Fuerza Aérea a finales de octubre de 1940. La superioridad aérea para la invasión, denominada Operación Sealion, no estaba asegurada, y Hitler ordenó diversos bombardeos que se llevarían a cabo en ciudades británicas, incluyendo Londres y Coventry, en su mayoría por la noche.