Al morir el padre de Hitler en el año 1903 la familia se
mudó a un modesto apartamento de Linz. Ese mismo año Hitler padeció una
enfermedad pulmonar que le obligó a suspender sus estudios durante un año.
En el año 1905 Hitler decidió abandonar los estudios
convencido de que su futuro estaba en el mundo de la pintura. Estuvo tres años
sin tan siquiera buscar trabajo en compañía de su mejor amigo August Kubizek.
Hitler era también un voraz
lector, sus temas favoritos eran la mitología germana y la historia. A los dieciséis
años Hitler era ya un nacionalista pangermano que aborrecía tanto a la dinastía
de los Habsburgo como a la variedad étnica que existía en el imperio Austrohúngaro.
A los 17 años Hitler viajó a Viena por primera vez con el
fin de intentar entrar en la academia de bellas artes. Aunque no lo consiguió
Hitler decidió quedarse a vivir allí después de acompañar a su madre que moría
de cáncer de mama en Linz.
Ya en Viena su situación económica era bastante mala hasta
que en 1910 su situación se estabilizó. Su etapa en Viena fue una de las más
importantes de su vida ya que de acuerdo a él mismo muchas de sus ideas
raciales y políticas como el antisemitismo se formaron allí.
