En 1919 Hitler fue aceptado como espía de la policía y se le
asignó acudir a una reunión de un nuevo partido que se sospechaba era comunista
cuando en realidad era nacionalista. Era el partido obrero alemán (DAP). Allí
uno de los presentes comenzó a hablar de que Baviera debería ser separada de
Alemania y anexionada a Austria, a lo que Hitler respondió con un discurso que impresionó
al líder del partido que le aceptó como miembro. A partir de ese momento la
figura de Hitler fue cobrando cada vez más importancia dentro del partido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario